LONGANIZAS Y GLAMOUR ( UNA HISTORIA)

Soy uno de los jóvenes de la década del sesenta,En aquella época a los muchachos de pueblo nos
encantaba asistir a las fiestas realizadas en la ciudad.En una oportunidad se dio que Nelly, prima
de uno de mis amigos se casaba , y nada menos que con un gerente del Banco.Según comentarios,
la fiesta iba a ser "grandiosa".Mi amigo decidió llevar a dos amigos,uno de los cuales era yo. Mi recuerdo me lleva a revivir aquella ilusión,el alquilar los smokings,comprarnos corbatas nuevas,y los za`patos ,como brillaban, que lustrada le dimos ese día.Debíamos viajar para la ciudad, esta
quedaba a unos ciento veintisiete km. del pueblo.En esa época los autos no eran tan veloces como
en la actualidad.La fiesta era a las 22hs. con Ceremonia Religiosa incluida. Salimos algo atrasados
al llegar a la ruta, la lluvia se hizo mas persistente. Durante el viaje contábamos sobre la gente
importante y adinerada que iría a esa fiesta y las chicas de la ciudad? Nuestras expectativas iban creciendo. De pronto,bajo la torrencial lluvia, vimos en medio de la ruta a un hombre,todo mojado
junto a una camioneta, nos pedía que nos detuvieramos y así lo hicimos. Bajamos y tratamos de
colaborar,levantamos el capot y lo intentamos todo,fue inútil,de modo que tuvimos que empujar a la camioneta bajo la incesante lluvia un largo trecho hasta que arranco. Nos despedimos del señor y corrimos al auto para proseguir nuestro viaje.El hombre nos detiene otra vez,abre las dos
puertas de atrás de su camioneta y nos da una ristra larga de longanizas coloradas.La verdad es
que no pudimos resistirnos a su aroma y sumado a esto,teníamos frió, estábamos mojados y a causa de los preparativos casi ni habíamos comido, Teníamos un apetito feroz. Sin pensarlo y sin
pan, galleta o algo para acompañar decidimos pelarlas y comer esas longanizas.Estaban sabrosas
aunque demasiado picantes. Al fin llegamos a la ciudad. En la fiesta todas eran formalidades y
cortesías.La prima de mi amigo,nos presento a un grupo de distinguidas señoritas y tratando de
parecerles agradables conversamos con ellas diciendo de tanto en tanto algún cumplido elegante.
Habíamos formado casi una ronda de amigos.Una de las chicas se le acerca a mi amigo Alfredo y
le pregunta ¿que tienes allí? al tiempo que toma con sus finas y cuidadas manos,un trozo largo de cascara de longaniza que estaba ubicada en la parte delantera del smokings.No pudimos contener
una carcajada.Allí fue que el lugar se invadió de un olor fortísimo a longaniza.Las chicas por lo
bajo suzurraban ¡que olor tan repugnante!y se fueron dispersando por el salón. Corrimos en fila
india hasta el baño donde desesperadamente tratamos de enjuagarnos montones de veces la boca.Luego tomamos bebidas alcohólicas para disimular esa "baranda" a longaniza. Al rato una
vez acicalados y con el fin de invitarlas a bailar,nos dirigimos al encuentro de las chicas.Accedieron
a bailar y así fue que bailamos un twis y luego música pop,pero después vinieron los lentos y allí
duro poco el encanto del baile. Los gases de nuestros respectivos estómagos subían por el esófago
a la boca y el movimiento de los temas anteriores también fueron en parte los causantes de que
no lográramos reprimir los deseos de expedirlos por vía bucal y que el olor saliera aun mas feo y
nauseabundo.Las muchachas se fueron ,esta vez muy seriamente ofendidas. Las longanizas nos
habían arruinado la fiesta, las espectativas, los sueños con las chicas de la ciudad etc etc. Cuando
ahora después de muchos años nos reunimos, a veces recordamos esta anécdota de aquella lejana
juventud de los años sesenta y entre nostalgias y risas saboreamos sin ningún remordimiento las
famosas longanizas coloradas,eso si, con nuestras familias y junto a una picada completa.-
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