PERDIO EMPLEO ,SU MUJER LO SACO DE LA DEPRESION

Roberto,mi marido jamás imaginó lo que iba a pasarle, trabajó duro, hizo horas extras, obtuvo ascensos progresó, pero la situación de la empresa era crítica y quedo en poco tiempo "sin empleo".Para la mayoría de los hombres es terrible que le sucedan estas cosas.Lo veía sentado , a las cinco de la tarde, los lunes,martes etc. mirando televisión ,sin mirar, con la mente dispersa.Los días siguientes fueron peores porque permanecía en la cama,sin querer levantarse, luego dejó de bañarse, comía poco y casi ni hablaba.Ya había estado conversando con una amiga psicóloga, quien me dijo ciertamente que un "despido del empleo" mueve los cimientos de un hombre y de ese momento crítico puede el hombre emerger con más fuerza para pelear o caer en la depresión.No sabía que hacer ni que decir.Por otra parte él no quería asistir a una consulta con la terapeuta y ni siquiera quería hablar del tema conmigo. Cuando me acercaba al principio de lo sucedido con su empleo él me contestaba mal y luego se sumergió en ese estado de tristeza. Fui yo a una psicóloga que me recomendó mi amiga,ya que por razones obvias,ella no podía atenderme. Me ayudó muchísimo para sacar de ese estado a mi marido. En primer lugar me explicó que mi marido no sabía como expresar su angustia e inseguridad.Que la palabra que obsesivamente pasaba por su cabeza seguramente era"fracaso"Me pidió que lo tratara con dulzura,que respetara sus momentos de ensimismamiento y sobre todo, que no entrara en pánico yo también.Me dijo que si mi marido percibía que yo tenia miedo,perdería en ese momento la poca confianza que tenia en sí mismo.Además la psicóloga me indicó de que tratara de que mi esposo continuara viendo a familiares y amigos ,que no se aisle.De a poco fui siguiendo las instrucciones y logré sacarlo de su letargo,a levantarse, a comer ,a charlar conmigo,y luego lo hizo con familiares y amigos.Lo invité a conversar de lo sucedido con nuestra familia y con amigos.Siempre con mucho amor le daba opciones de salidas o reuniones y un día me anime a decirle que quizás de las charlas con los demás podrían surgir nuevos proyectos,también insistí con el tema de que estaba segura de que en poco tiempo él recuperaría la energía para luchar por una nueva oportunidad. La otra parte fue la de convencerlo para que hiciera durante un tiempo terapia y en dos meses logró recuperarse de su bajón.Resultó también muy útil el tener contacto con otras personas,ya que a través de un primo de mi cuñado,mi esposo consiguió otro empleo en una empresa distinta,pero con un cargo similar al que una vez desempeñó. Ahora volvió a ser totalmente el hombre que era,total y completo y quiero acotar que tiene 52 años y a esta edad no es fácil conseguir empleo, pero no hay que bajar los brazos, siempre se puede, lo importante es dejarse ayudar y pensar que :"una puerta se cierra y otra se abre." Esta es la historia de todos los días , que me tocó compartir con mi esposo, pero que gracias a Dios tuvo un final feliz. Paula.
PULSA AQUI →

No hay comentarios:

Ingresa tu correo electronico: