Soy Valeria tengo 28 años y me crié con mi madre y mi abuela hasta los 13 años en que mi mamá decidió viajar a la Capital en busca de mejoras económicas.Aquí hay fabricas, comercios y negocios donde ella puede trabajar dignamente y con un mejor salario. Desde niña siempre quise conocer a mi papá y les preguntaba a mamá, a mi abuela y a todos por él. La respuesta era siempre la misma que se había ido a California. Con gran esfuerzo trabajé desde muy pequeña, de niñera, de limpieza, luego en un comercio de vendedora y mientras estudiaba la secundaria y después en la Universidad. El año pasado me gradué de Contador Publico.- Ahorré dinero, privándome hasta de lo elemental. Mi meta era viajar a California para conocer a mi padre. Fue todo un arduo trabajo averiguar sobre su paradero, si vivía etc. Cuando lo contacté, me respondió una sola vez, diciendo que estaba bien y que tenia una linda familia, que se alegraba de oírme y que lo llame cuando quiera.Viajé a California con un montón de ilusiones, quería ver el rostro de mi padre, no me importaba que me había abandonado, ni todas las peripecias que sufrimos con mi madre a causa de su ausencia.Omití contar que con la familia paterna nunca tuvimos trato, excepto una vez que viajé a Córdoba de donde eran ellos también y visité a mi abuela paterna y me ayudó en esta búsqueda e incluso me ofreció dinero para que viajase.
Cuando me enfrenté a mi padre y quise darle un abrazo ,él ni siquiera me extendió la mano. Me quedé helada y luego reaccioné y le conté sobre todo lo que yo quería verlo, conocerlo, abrazarlo y cuando me di cuenta de que él me abría la puerta para que me fuese le dije que había hechos muchos sacrificios para ser quien soy y que trabajé y ahorré mucho para poder hacer ese viaje y que me costó mucho hacerlo sola. El me respondió que no me lo había pedido. Me puse a llorar y ni mis lágrimas lo conmovieron. Me quedé tres días en ese lugar y durante esos días me lo pasaba haciendo guardia en la puerta de su casa para verlo entrar y salir, corrí detrás de su auto, lo he llamado gritandole !!!papá !!! en varias ocasiones y lo que más me dolió fue que al tercer día de estar allí horas y horas para verlo entrar y salir, ese tercer día me tomó por un brazo y me dijo abiertamente que no me consideraba su hija, que me fuera o llamaría a la fuerza de seguridad. Me fui llorando , viajé en el avión todo el tiempo llorando y sin consuelo. Ahora que regresé y estoy otra vez en mi país, veo a mi madre y no sé si bendecirla por haber sido mi madre y mi padre durante toda mi vida y por haber hecho tanto por mi o aborrecerla por haber elegido a ese padre para mi. Estoy muy mal animicamente y quizás me arrepienta mañana de lo que pienso hoy. Pero estoy buscando la forma de que mi padre acepte que soy su hija y me ame.Ya estoy llorando otra vez.....