GATOS NEGROS, BLANCOS, MIMOSOS,EN NUESTROS SUEÑOS QUE NOS DICEN?-
Soñar con gatos puede tener varios significados. De acuerdo a cómo aparezca, este animal que trasmite poder y distancia, nos brinda diferentes signos. Si en el sueño vemos un gato negro, algo está pasando en nuestras vidas desde el punto de vista sentimental y sexual, que se relaciona con conflictos que no logramos resolver o un desgaste de la pareja. Un gato blanco,con su aspecto ingenuo, nos advierte sobre el candor con que nos negamos a aceptar la traición de la que somos víctimas por parte de una persona amiga.Si soñamos que estamos alimentando a un gato, nos enfrentaremos con desavenencias en el amor, uno de los dos se siente inferior y subestimado por el otro.-Por otra parte si en nuestro sueño estamos o vemos a un gato mimoso que ronronea buscando nuestro regazo, anuncia que una mujer cautivante utilizará sus secretos para dominar una situación, pero que no tiene nada que ver con la pareja. Más bien actuará sobre nosotros para dominarnos a fin de que colaboremos para alcanzar sus propias metas.Si soñamos que un gato nos araña, aunque parezca que lo hace jugando, es hora de prestar atención a nuestra pareja porque puede llegar a engañarnos, aún a pesar de sí misma, en un momento de debilidad. Si en el sueño oímos el maullido de un gato, otra vez la traición nos rodea.Escribí sobre lo que me gusta que es la interpretación de los sueños, también me gustan y estudio mucho sobre ciencias ocultas, tradiciones, zodiaco y demás. Quiero agregar que en Egipto al gato lo veneraban Misterioso, aparentemente inmutable,sutil y dueño de sí mismo. El gato aún domesticado, no suele obedecer a su amo, pero permanece junto a él.Y es así que en los sueños el gato nos advierte con diferentes matices.Luna sin Estrellas.-Quilmes.
Etiquetas:
MISCELANEA
MI PERRO TUVO UN ACCIDENTE DE TRÁFICO EN LA CALLE
Soy Melina, tengo un perro de la raza Cocker Spaniel, es adorable, siempre lo quise tener y me lo regalaron para mi cumple. Pero además de ser cariñoso, es muy inquieto y desobediente. El veterinario me dijo que lo consiento demasiado y que si no le enseñé de más pequeño ciertas conductas, que ahora me va a resultar difícil hacerlo. El tema es que hace dos meses lo saqué y se soltó de la correa y cruzó sólo la calle desesperado. Un taxi lo golpeó un poco y se puso como loco me quería morder, por suerte con ayuda controlé la situación y lo llevamos al veterinario. No fue muy grave, pero me dijo que tengo que estar preparada porque es impredecible. Lo tengo que tener muy amarrado y no quiere saber nada. No puede estar suelto, por el simple hecho de que no obedece y se escapa a cualquier parte, corre rápido, cruza calles y no advierte ningún peligro. Desearía de ser posible, si el veterinario que escribió un artículo en este blog o cualquier persona idónea en el tema me podría decir que hacer con mi perro si vuelvo a tener otro percance de este tipo.Porque el día del accidente, no lográbamos sujetarlo entre cuatro personas y se ponía muy agresivo hasta conmigo que soy su dueña. Espero respuesta.Gracias. Melina
Etiquetas:
JARDINERIA Y MASCOTAS
DE NIÑA DE LA CALLE A LA UNIVERSIDAD ( HISTORIA REAL)
He sido una niña sin hogar, he juntado cartones, botellas vacías, he vendido de todo, lapiceras, estampitas, flores.Mi familia totalmente ausente, mi padre no lo conocí, mi madre ejercía la prostitución, de día dormía y de noche nunca estaba. Mi único hermano mayor, hasta que yo tuve cinco años me llevaba a lo de una señora mayor para que me cuidara y me diera de comer. Esa señora a poco de cumplir yo los siete años, se mudó a Córdoba y nunca más la vi. Allí tuve que arreglármelas para conseguir dinero y poder comer. Omití contar que, en ese tiempo mi madre había traído a uno de sus amigos a vivir con nosotros. Ella seguía con su oficio y este hombre se quedaba conmigo sólo por las noches. Todo le molestaba y bebía mucho. En varias oportunidades me pegó con su cinturón. Me trataba como a una sirvienta´. No soporté sus gritos, amenazas y golpes y me fui a la calle. Allí conocí chicas y chicos de mi edad, menores y mayores que yo. Muchas veces tuve que repartir lo que me daban por limosna con ellos porque sino me pateaban y pegaban.Dormí en umbrales, en estaciones de trenes, en cualquier parte. Con lo que gané con las limosmas, pude comprar muy baratas unas estampitas y estaba repartiéndolas en la puerta de la facultad y un señor me dio dinero y me dijo textualmente" Si te lo propones algún día vas a estar del lado de adentro, estudiando y no aquí en la calle". Esa noche no pude dormir pensando y soñando con que esas palabras pudieran ser realidad. De allí quise que mi vida cambiara, pero no sabía a quien recurrir, que hacer. Una noche en que unos chicos nos corrían a mi y a otra niña de doce años. Nos alejamos mucho de nuestro lugar de siempre y aparecimos en un Colegio Religioso.Mi amiga se fue y yo sin saber porqué toqué a la puerta eran cerca de las once de la noche y demoraron en contestar. Cuando me vieron me hicieron pasar, me dieron comida y me dijeron que debían rendir cuentas a las autoridades por mi presencia allí. Recuerdo mis súplicas y llanto y al final me quedé con ellas.Tenía once años y me convertí en una niña de verdad con un verdadero hogar.Ellas se ocuparon de mi adopción y de todo, alimentación, educación, instrucción etc.-.Lo único que yo sabía era identificar las monedas y el dinero, eso lo aprendí en la calle de los más grandes que eran de mi grupo.En el Colegio tuve mis deberes, obligaciones, y mis horarios de esparcimiento.Crecí muy feliz con la creencia de que existe un Dios. No quiero entrar en más detalles. Hace unos años dejé el Colegio, voy a visitar a las hermanas a menudo. Si bien han sido un poco estrictas, les debo todo lo que soy y lo que logré en la vida y les voy a estar eternamente agradecida.-Vivo en pareja, trabajo en una Biblioteca Pública y el próximo año Dios mediante me graduaré de Profesora de Historia. Me falta cumplir el sueño de ser una verdadera madre. De mi familia de origen nunca supe nada ni intenté tampoco saber. Quizás con el tiempo, algún día sienta esa necesidad. Los he perdonado.Recuerdo siempre las palabras de aquel señor, hicieron un clic en mi cabecita de niña. Hoy tengo 31 años y soy feliz. Las hermanas me Bautizaron con el nombre de María Elena.-
Etiquetas:
HISTORIAS REALES
Suscribirse a:
Entradas (Atom)