Tengo cuarenta y siete años y desde hace cuatro años le soy infiel a mi marido.El lo sabe y lo ha consentido siempre.De vez en cuando tengo también encuentros intimos con el. Compartimos la
vivienda, almuerzos y cenas familiares,en general todo lo cotidiano con nuestros dos hijos ,varón y mujer adolescentes.Desde el principio yo le plantee la verdad, fui sincera y quise separarme e ir
a vivir a otro lado. El no quiere, dice que me ama, que destruiríamos la familia,que si lo dejo va a
caer en una depresión. Le di opciones como las de salir con otra mujer o con amigos, intentar por
medio de lugares para gente sola ,conocer a alguien.Ni siquiera quiere hablar del tema. Cuando al principio yo salia con el hombre que ahora amo, el me pedía que no lo hiciera y a veces lograba
que me quedara con el.Ahora me siento mal, pero igual salgo a mis encuentros,se que el sufre, yo no puedo evitarlo.Lo nuestro ya fue.Mis hijos no lo entienden ,pero les basta con que me quede a vivir junto a ellos y a el ,en la casa de la familia. La persona por la cual siento verdadero amor es
de mi edad,me ama, y quiere que vivamos juntos.Actualmente comprende la situación y ambos estamos esperando que se revierta la situación y mi marido acepte o arme su propia pareja.Le he sugerido que visite a un psicólogo y se niega. Esta es mi historia, paso los días entre idas y vueltas
entre amor, sexo, cariño , alegrías , penas, y una infidelidad consentida que es absurda y que me
duele, pero por la cual no puedo hacer nada mas.- Los saluda Patricia de Belgrano.-
DIARREA Y RETORSIJONES
Hace dos semanas tuve un episodio de diarrea, que me llevo a la comisaria.Les cuento que soy Javier,trabajo en un estudio contable,hago los bancos, todo tipo de tramites.Mi horario es corrido
por lo que debo almorzar en algún lugar de paso o comer un sandwich a las carreras y continuar con mi laburo.Ese día en que tuve esa fea experiencia,había almorzado en uno de esos bares muy
económicos.Salí de allí y fui a ver al Banco. Me disponía a hacer otros tramites cuando comencé a sentir en la boca del estomago un dolor muy fuerte que descendía hasta el bajo vientre. Luego me dieron unos deseos inminentes de mover el intestino.Me senté en un asiento de la peatonal y
logre que se calmara un poquito.Me levante y seguí viaje ,otra vez el mismo episodio de dolor ,de
retorsijones fuertisimos, insoportables.Desesperado busque el baño mas próximo y me dirigí allí
al shopping. Eran aproximadamente las trece y treinta horas, de modo que se encontraban pocas
personas en el lugar. Transpirando y con mucha urgencia abrí la puerta de uno de los baños y me encontré con una señora mayor, tratando de levantarse del inodoro.Atine a ayudarla,sin notar en
mi desesperacion que estaba en el baño de mujeres. La mujer comenzo a gritar desaforadamente
y yo ,que ya no podía mas ,me metí en el compartimento del baño siguiente a ese ( que era el mas próximo que tenia) donde evacué el intestino.Cuando salgo del baño,me esperaba un señor de Seguridad del shopping y la policía. Trate en vano de explicarles, de justificarme, hasta les
rogué, pero me llevaron a la comisaria.En el patrullero, me volvieron los síntomas otra vez y ni
bien llegue, tuve que ir al baño de la comisaria.Me bajo la presión,me sentía flojo, sin fuerzas y
con las secuelas del dolor. Considerando esto,mi falta de antecedentes y mis reiteradas diarreas
luego de algunas horas, y luego de que me vea un medico,me dejaron libre. Fue una pesadilla. No me gusta escribir ,pero necesitaba contarlo para que otros hombres tomen sus recaudos , en esas
circunstancias y no pequen de despistados como yo y vayan al baño que corresponde.Soy buen
pibe, que se las vio mal, y no un depravado. Mi saludos. Javier
por lo que debo almorzar en algún lugar de paso o comer un sandwich a las carreras y continuar con mi laburo.Ese día en que tuve esa fea experiencia,había almorzado en uno de esos bares muy
económicos.Salí de allí y fui a ver al Banco. Me disponía a hacer otros tramites cuando comencé a sentir en la boca del estomago un dolor muy fuerte que descendía hasta el bajo vientre. Luego me dieron unos deseos inminentes de mover el intestino.Me senté en un asiento de la peatonal y
logre que se calmara un poquito.Me levante y seguí viaje ,otra vez el mismo episodio de dolor ,de
retorsijones fuertisimos, insoportables.Desesperado busque el baño mas próximo y me dirigí allí
al shopping. Eran aproximadamente las trece y treinta horas, de modo que se encontraban pocas
personas en el lugar. Transpirando y con mucha urgencia abrí la puerta de uno de los baños y me encontré con una señora mayor, tratando de levantarse del inodoro.Atine a ayudarla,sin notar en
mi desesperacion que estaba en el baño de mujeres. La mujer comenzo a gritar desaforadamente
y yo ,que ya no podía mas ,me metí en el compartimento del baño siguiente a ese ( que era el mas próximo que tenia) donde evacué el intestino.Cuando salgo del baño,me esperaba un señor de Seguridad del shopping y la policía. Trate en vano de explicarles, de justificarme, hasta les
rogué, pero me llevaron a la comisaria.En el patrullero, me volvieron los síntomas otra vez y ni
bien llegue, tuve que ir al baño de la comisaria.Me bajo la presión,me sentía flojo, sin fuerzas y
con las secuelas del dolor. Considerando esto,mi falta de antecedentes y mis reiteradas diarreas
luego de algunas horas, y luego de que me vea un medico,me dejaron libre. Fue una pesadilla. No me gusta escribir ,pero necesitaba contarlo para que otros hombres tomen sus recaudos , en esas
circunstancias y no pequen de despistados como yo y vayan al baño que corresponde.Soy buen
pibe, que se las vio mal, y no un depravado. Mi saludos. Javier
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HISTORIAS REALES
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